Las heridas abiertas en el este de Ucrania

Atención domiciliaria del equipo de salud mental en Ucrania
Actividades para personas mayores organizadas por el equipo psicosocial en Ucrania

Médicos Sin Fronteras (MSF) se une a las celebraciones del Día Mundial de la Salud Mental, poniendo el foco en cómo ayudamos a aquellos que sufren de trastornos psicológicos en las crisis donde actuamos.
Al pensar en el trabajo de MSF visualizamos a menudo el tratamiento de males físicos, como heridas de guerra, campañas de vacunación contra enfermedades infecciosas o partos de urgencia. En 1998 MSF, consciente de la importancia de las intervenciones psicosociales y de salud mental, comenzó a implementarlas como parte integral de su labor en emergencias.
Médicos Sin Fronteras impulsa en estos momentos 143 proyectos de salud mental en 49 países. Uno de ellos es el coordinado por Monika Bregy en el este de Ucrania. En este país muchas personas llevan viviendo tres años en zona de guerra, muchos pueblos a lo largo de la frontera han quedado aislados y desconectados de los servicios sanitarios o del transporte público. Bregy, dirige un equipo de psicólogos y traductores que se traslada por las aldeas ayudando a la población a sobrellevar los problemas relacionados con su vida cotidiana.
“La mayoría de nuestros pacientes son personas mayores, especialmente mujeres, que no están acostumbrados a hablar de su salud mental porque quieren parecer fuertes. A veces piensan que hablar de sus asuntos personales es un signo de debilidad. Puede llevar un tiempo hasta que el sentimiento de vergüenza disminuye y empiezan a utilizar nuestros servicios con frecuencia”, explica Bregy.
Cuando se abren hablan del sufrimiento de la soledad, ya que a menudo las generaciones más jóvenes se han marchado, la pena, la ansiedad aguda y la depresión así como de los síntomas psicosomáticos que sufren y que les lleva a sufrir dolencias físicas relacionadas con sus problemas psicológicos.
Con el objetivo de entender las necesidades de apoyo psicológico de las comunidades MSF lleva a cabo evaluaciones en las que se registran situaciones y eventos críticos que les hayan ocurrido y cómo las personas se han adaptado a ellos o si todavía luchan por superarlos. El centro de atención son los grupos vulnerables, sus síntomas y necesidades.
En la visita a la ciudad industrial de Avdiivka, los equipos de MSF recabaron información sobre cómo la gente experimentaba cambios en su forma de pensar y en su estado de ánimo así como sentimientos de decepción y desesperanza. Algunas personas mostraban incluso síntomas relacionados con estrés post-traumático: recuerdos y pensamientos inquietantes recurrentes, pesadillas, problemas de sueño e incluso negación a hablar o pensar acerca del evento traumático.
A aquellos que necesitan apoyo individual para recuperar y mantener su salud mental se les brindan sesiones de terapia individual donde se les prorporcionan técnicas para enfrentarse a sus síntomas, tales como ejercicios de respiración, conciencia plena (mindfulness) o reducción del estrés.
Desde enero los combates han aumentado en Avdiivka, y con ellos los bombardeos y el fuego de artillería. El equipo de psicólogos de MSF lleva a cabo reuniones grupales dos veces a la semana en una guardería abandonada, hasta ahora dirigidas a ancianos y profesores, y que pronto se ampliarán a grupos de padres y madres. El objetivo de estos grupos es ofrecer un espacio confidencial donde se puedan intercambiar experiencias y sentimientos entre personas que pasan por situaciones similares, y guiarles para que juntas encuentren formas de enfrentarse a sus reacciones y superarlas. El valor añadido de estas labores de atención psicosocial es que la gente comprenda que, a pesar de todas las dificultades a las que se enfrentan, no están solos.